La Familia del Paciente Oncologico

Es evidente que el padecimiento de una enfermedad oncológica por algún miembro de la familia supone una fuente de estrés importante ya que implica tanto alteraciones emocionales como funcionales. Se establece un reto de adaptación a una situación cambiante e incierta. El diagnóstico de una enfermedad amenazante para la vida, el seguimiento de tratamientos con una gran dosis de aversión y la presencia de síntomas, se unen a las dificultades en el funcionamiento familiar derivadas tanto del malestar emocional experimentado como de los cambios en la dinámica que se derivan de la propia situación de enfermedad.
La enfermedad separa al paciente y a su familia sólo en el cuerpo de quién la sufre, pues los sueños, las emociones y la dinámica familiar se altera por igual en todos, por lo que en el manejo debe incluirse a cada uno de sus miembros.

Madrid