Terapia Breve Estratégica
El enfoque estratégico en psicoterapia puede ser definido como «el arte de resolver complicados problemas humanos mediante soluciones aparentemente simples».
Una premisa de base es que, aunque los problemas y el sufrimiento humanos puedan parecer complejos y persistir durante años, no por esto deben requerir soluciones asimismo largas y complicadas. Cuando se habla de problemas psicológicos, de hecho, se suele pensar que son necesarias intervenciones psicoterapéuticas a largo plazo, la mayoría de las veces imaginadas como un largo y fatigoso viaje hacia el propio pasado en busca de la causa del problema.
La terapia breve estratégica, en cambio, es una intervención breve y focalizada, orientada hacia la extinción de los síntomas, por una parte, y hacia la reestructuración de la percepción que la persona tiene de sí misma, de los otros y del resto del mundo.
En otras palabras, el objetivo principal de un terapeuta estratégico es el de resolver rápidamente los problemas y trastornos que pueden convertirse en invasivos e invalidantes no sólo para el paciente que los sufre, sino para quienes que lo rodean. Una característica distintiva de este modelo de terapia es su capacidad de producir cambios en tiempos breves (generalmente algunos meses) incluso en casos de trastornos muy enraizados y que persisten desde hace años.
En virtud de estas características, el enfoque estratégico representa no sólo un modelo teórico y operativo decididamente eficaz para la solución en tiempos breves de problemas clínicos (individuales, de pareja o familiares), sino también una herramienta aplicable a contextos interpersonales diferentes, como sociales, educativos, empresariales.
